Flora: 29 segundos.
Ya os puse mas abajo un a animación del
mismo artista, "oscuridad, luz, oscuridad".
(Y oye, que lo del refugio está en pie, seguimos buscando hueco........)
Jan Švankmajer es un artista gráfico, escultor, diseñador y poeta surrealista checo, célebre por sus películas de animación, que han influenciado a importantes cineastas como Tim Burton, Terry Gilliam, los Hermanos Quay y muchos otros.
En sus películas, Svankmajer trabaja con muñecos, utilizando la técnica de stop-motion. No obstante, ha empleado también actores reales, máquinas, figuras de arcilla, muñecas antiguas, esqueletos de animales y otras muchas cosas. Consigue crear un clima de pesadilla, lo que no impide que sus filmes sean, al menos en cierto modo, divertidos. Se ha inspirado en las obras de autores literarios como Edgar Allan Poe, Lewis Carrol y Goethe, entre muchos otros.
(fuente: wikipedia)
Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros.
Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados
de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro.
Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos
nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros -aquí
matizaré ministros y ministras- de Educación y Cultura. Consejeros
varios. Etcétera
No quiero que acabe el mes sin mentaros -el tuteo es deliberado- a la
madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en
vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o
treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente
país de mierda sea un país de más mierda todavía.
De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el
latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el
análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender
el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y
desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países
más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión
lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los
públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de
la media en todas las materias evaluadas.
Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra
arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta
contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada.
Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe
Pisa 2006, alos meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la
culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana -que, es cierto,
deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural-, pasando
por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior
gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando
literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la
enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio
de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio
en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con
efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña.
Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí
están las reacciones oficiales, con una consejera de Ed ucación de la
Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno
ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo,
tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O
una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar
impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos
españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español
no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha
fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la
sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio
lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.
Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente -recuérdame que te lo
comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real
Academia Española-. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más
determina la educación de cada generación es la educación de sus
padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas
generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del
país que tenemos»
Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania
grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes,
Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la
preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los
próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados
por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la
ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta
de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad
y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus
alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante.
Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto
disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los
políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento
educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel
Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió
bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José
Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez,
Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o
no, entre los que generacionalmente me incluyo.
Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio.
Cuánto más peligro tiene un imbécil, que un malvado.
Arturo Pérez-Reverte

Los Realmente preferiría que no son una parodia de los Diez Mandamientos. Cuando Mosey el capitán pirata (una parodia del Moisés bíblico) estaba en la cima del Monte Salsa, recibió consejo del MVE en forma de diez tablas de piedra. Éstas fueron llamadas los "Preferiría mucho que no" ("I'd really rather you didn't" en el inglés original) por el MVE, "Mandamientos" por Mosey, y "Condimentos" ("Commandments" es Mandamientos en inglés) por su tripulación pirata, que no había escuchado antes la palabra "Mandamientos." Aunque originalmente había diez, dos se cayeron mientras Mosey bajaba de la montaña. Esto explica, al menos en parte, los laxos estándares morales de los pastafaris. Los mandamientos del MVE se refieren al tratamiento con la gente de otras fes, la adoración a Él, la conducta sexual, y la nutrición.
Henderson dio las siguientes razones para convertirse al pastafarismo:
ALBERT PLA - (añoro) SUPONE FOLLONOSA
Añoro todo lo que no tuve
lo que tuve retuve
y eso no me lo quita nadie
Añoro solamente
lo que no vi ni en pintura
lo que no quise que ocurriera
lo que olvide por desidia
lo que no escuché por ciego
hecho de menos
me hace falta
lo que no viví ni en sueños
añoro por ejemplo
no haberme follado a Marta
pensando mientras tanto
que me follaba a su hermana
y añoro a esa muchacha
que jamás he conocido
que espera ansiosamente el amor mío
Y esa rayita y esa pastillita
que no tomé contigo
aquella noche
me duelen los recuerdos
por no haberte conocido
ni amado ni violado
en un confesionario
quien pudiera haber gozado
de la luna y de tus besos
en aquel acantilado
dentro de... un cadillac rojo
y por cierto ...
se me olvidaba decir
lo que vine a pedir
si quieres bailar conmigo
esa canción tan bonita
aun no existe todavía
pero es mi canción preferida
ye, ye, ...
Estoy triste voy de luto
como si se hubieran muerto
esos seres tan queridos
que son mis enemigos
Me duele la cabeza
no me quito la resaca
y eso que ayer me quedé en casa
No tomé ni una copita
ni tampoco mate a nadie
y eso que hay quien lo merece
por pereza o por cobarde
nunca quise a nunca pude
y añoro esos zapatos que no tuve
mis pies pisan descalzos
pues yo siempre ando desnudo
y eso que nunca me pinté
con purpurina todo el cuerpo
ni me subí a ese campanario
pa gritarle al sol y al viento
Me cago en la madre que parió a esos
mamones chicharelos que me están
chingando la existencia
y por cierto ...
se me olvidaba decir
lo que vine a pedir
si quieres bailar conmigo
esa canción tan bonita
aun no existe todavía
pero es mi canción preferida
ye, ye, ...
y añoro no haber muerto cada día
cuando llegue la muerte
ya no sabré que hacer con ella
a lo mejor la palmo
y resucito siendo un cerdo
me olvido de que existo
y así no echare nada de menos
engordaré deprisa
en el corral de las mentiras
comeré lo que me echan
como cualquier cerdo bueno
hasta que un día el granjero
me se lleve al matadero
y convierta en embutidos
mis recuerdos mas grasientos
entonces piensa en mi
recuérdame amor mío
cada vez que te tomes
una tapilla de chorizo
ye, ye, ...
se supone que ahora debo sentarme. quizá a ras del suelo para que puedas golpear mi cabeza sin esfuerzo. pero eso es ya demasiado suponer. di que ya me conoces entonces. te conformas con las alas de la gárgola para hacer sombra de tu resentimiento, me conformo con poder cagar por la cabeza toda esa mierda que huele tan mal.. y hablar por el culo. ahora dime de qué habla mi vida. tal vez así olvidaría en qué tengo que pensar, tal vez cogería esa piedra y la transformaría en mi retoño fijando en ella mi más alta aspiración. no estaría mal, siempre nos ha gustado esa piedra. pero que no te engañen, es dura. luego di que ya sabías a qué venía. a mi me gusta esa textura, me reconforta como tu bostezo de color pardo. si, como ese león a los pies de tu cama. hay cosas que no tienen sentido, y cosas como ésta. se supone que ahora debo sentarme. estando en el suelo podrías saltarme como aquella lanza que no lo consiguió, y podrías ver lo que dices. pero a ras del suelo no dejaría suficiente espacio. solo te quedarían jirones de lengua en la boca sobornando al diablo con fósiles de blues en la casa caliente, y las moscas seguirán tonteando como si de verano se tratase. me sentaría entonces, un calambre solo necesita un minuto y treinta segundos para ser un calambre. curioso es el tiempo que tardamos en cagar..
Cabras cafeinómanas, renos micófilos, pájaros ebrios, hormigas adictas al néctar... la vida salvaje ofrece numerosos ejemplos de animales que buscan y consumen sustancias psicoactivas en su hábitat. Giorgio Samorini explora este desconocido fenómeno en su libro "Animales que se drogan" y sugiere que, lejos de ser exclusivo del hombre, el deseo de experimentar estados alterados de conciencia es compartido por algunos animales de forma natural y deliberada.
El autor, contradiciendo la creencia occidental de que el uso de la droga no es natural, abre nuestros ojos a la posibilidad de que los seres que consumen estas sustancias psicodélicas contribuyen a la evolución, creando nuevos patrones de conducta que serán adaptados por otros miembros de su misma especie.
El libro está ilustrado con humor por Kim,dibujante famoso por sus colaboraciones en la revista El Jueves.

Si las cartas como refugios,
si los suicidios como bautismos,
si las drogas como dragones,
dragones y princesas,
u otros mundos.
Si solo quedase un turno,
para una sola pregunta..
..me quedaría sin voz y hablaría.
.. vómito - escupitajo - esputo - eyaculación - arcada - secreción - convulsión - espasmo .. 
Basado en esta cita, Aldous Huxley escribe un libro, "Las puertas de la percepción", en el que consta que el cerebro humano filtra la realidad para no dejar pasar todas las impresiones e imágenes, las cuales serían imposibles de procesar. De acuerdo con esta visión, las drogas pueden reducir este filtro, o abrir estas puertas de la percepción, como el lo expresa metafóricamente.
Para verificar esta teoría, Huxley toma mezcalina y escribe sus pensamientos y sentimientos. Lo que nota es que los objetos cotidianos pierden su funcionalidad y de repente existen "como tales". Espacio y tiempo se vuelven irrelevantes y la percepción parece hacerse mayor, sobrecogedora y a veces hasta ofensiva porque el individuo es incapaz de hacer frente a la enorme cantidad de impresiones.
Termino este post haciendo una alusión a Ernst Jünger, del que ya comenté algo en su día.





Como ciudadanos mayores de edad, en plenas facultades físicas y mentales,
perfectamente responsables de nuestros actos, declaramos:
1. Que el ser humano es soberano, individualmente, para hacer con su cuerpo lo que considere conveniente, siempre y cuando no coarte la libertad de otros individuos.
2. Que toda persona tiene el derecho de investigar voluntariamente sobre su propio cerebro el efecto de las sustancias que la naturaleza le proporciona, más allá de consideraciones legales en gran medida alejadas del conocimiento científico.
3.http://perso.wanadoo.es/jcuso/textos/manifiesto_psiconautico.htm
Para que nadie me acuse de hacer apología de la droga (lo cuál para nada pretendo), he de justificar que los post relacionados con este tema son simple investigación personal, y, si los publico es para de algún modo llegar a más conclusiones con los posibles comentarios que pueda obtener.
Mucho se ha hablado, y aún se habla, del terrorífico genio Edgar Allan Poe; de su vida, de sus obras, de su desgracia, de sus costumbres malsanas.
Así como su realidad se alimentó de su historia, sus ficciones se alimentaron de sueños. Sueños que, según él mismo describe en uno de sus relatos, eran su única verdad y su entera existencia. Escribe en “Berenice”: “Las realidades terrenales me afectaban como visiones, y sólo como visiones, mientras las extrañas ideas del mundo de los sueños se tornaron, en cambio, no en la materia de mi existencia sino realmente en mi sola y completa existencia.”
Hay quienes se inclinan a pensar que los sueños y visiones del escritor llegaban, no sólo gracias a una gran sensibilidad y una amplia cultura, sino que venían de la mano del alcohol e incluso del opio. Sabido es que la bebida fue siempre una fiel compañera, quizás la única que le siguió hasta el fin de su penosa vida. Sin embargo, su afición al láudano no resulta tan certera. Cierto es que en varias de sus obras el negro veneno se hace presente; en “Ligeia”, las referencias al opio son reiteradas. Allí, el narrador, que no significa el autor, reconoce su adicción al opio con estas palabras. “... pues soy un esclavo atado al yugo del opio, un prisionero que lleva sus ataduras, y mis obras, como mis voluntades, han tomado los fantásticos colores de mis sueños…”
También en “La caída de la casa Usher” esta droga se hace presente cuando escribe: “Miré el escenario que tenía delante -la casa y el sencillo paisaje del dominio, las paredes desnudas, las ventanas como ojos vacíos, los ralos y siniestros juncos, y los escasos troncos de árboles agostados- con una fuerte depresión de ánimo únicamente comparable, como sensación terrena, al despertar del fumador de opio, la amarga caída en la existencia cotidiana, el horrible descorrerse del velo.”
Nació, como dijo Baudelaire, “con las palabras `mala suerte´ escritas en caracteres misteriosos sobre las arrugas sinuosas de su frente”, y murió preso de esa misma desgracia con la que llegó al mundo. La noche del 3 de octubre de 1849 Edgar Allan Poe entró en un bar de Baltimore. Esa misma noche fue encontrado en la calle, tirado, en estado crítico. Cuatro días después moría “a solas, en su particular infierno en vida, entregado definitivamente a sus visiones. (2)
•●
Walk in silence,
En la Divina Comedia, de Dante, los condenados al cuarto purgatorio son aquellos que reeconocían el Bien, pero eran demasiado perezosos para seguirlo. Su castigo era correr sin fin, incluso aunque les faltara la respiración y quedasen sin habla.
Las experiencias del artista con estas sustancias muestran también cómo, bajo el efecto de las mismas, se produce un quiebre en la relación pensamiento- palabra. Escribe Michaux que, en el estado ordinario de conciencia, “la palabra obliga al pensamiento a seguir su camino bonachón. La procesión de las palabras debe ser seguida por el pensamiento, el pensamiento ha de entrar en el vestido de las palabras, en la inscripción de las palabras debe quedar fijado, pensado, moderado” . En cambio, en el estado de conciencia alterada, una fuerza incontenible hace de la verbalización un imposible. Es difícil encontrar las palabras, y cuando aparecen resultan escasas, inadecuadas, inútiles.
Es como que el servicio que el lenguaje le hace al pensamiento, queda obsoleto cuando, bajo el efecto de una droga, la velocidad mental se incrementa de tal modo que se produce un defasaje irreparable entre palabra e idea. “El lenguaje –escribe Michaux- parecía una gran máquina pretenciosa, torpe, que todo lo echaba a perder, y que, además, se iba alejando hacia la indiferencia con un distanciamiento cada vez mayor” .
El lenguaje sólo puede acompañar al pensamiento cuando este marcha a “una velocidad de peatón, a una velocidad de recogedor, a una velocidad para la adquisición, para leer, para calcular, para examinar, para retener, para estudiar”
Como recuerda el escritor mexicano, tres grandes pensadores contemporáneos como lo fueron Wittgenstein, Lévi-Strauss y Heidegger, tuvieron algo en común que fue una preocupación central en el lenguaje. Y los tres llegaron a la conclusión análoga de que “toda palabra se resuelve en el silencio”. Un silencio que no es más que la búsqueda de una nueva significación. Porque la destrucción del significado, la destrucción de la comunicación, no es más que la construcción de un nuevo significado y una nueva forma de comunicación. La no-comunicación es una forma más de comunicación y el no-significado una forma más de significación.
